Historia
Año 1931 - Artículo Periodístico
El Orden, Venado Tuerto - 18 de julio de 1931
Un Ejemplo digno de Imitarse y Una Resolución Gubernativa
igualmente digna
La escuela Belgrano de Máximo Paz, cuenta con una "Comisión
Protectora de Madres".Fue creada por iniciativas de la Dirección
del Establecimiento y tiene por finalidad, reparto de pan al alumnado, lo que
se ha dado llamar «la miga de pan» y que en muchas escuelas de la
República, entre ellas, las nuestras, como la "copa de
leche" significan iniciativas que hablan muy en favor de los pueblos que
la fomentan.
Esa Comisión de Madres, siempre contando con la contribución expontánea
y generosa del vecindario ha extendido sus beneficios, suminisirando ropas y
calzados a los niños pobres que concurren a la escuela, haciéndolo
en torma privada, tal como debe practicarse la caridad bien entendida.
Esa misma Comisión, cuyo altruismo tanto la enaltece, ha extendido aún
más su campo de acción.
Un día, al calor de ese sentimiento de madre, que nadie ha sido capaz
de discutir ni superar, hizo un alto en las puertas de un hogar del cual la
mas cruda miseria se había adueñado. Una madre y seis hijos, el
mayor de doce años, vivían en la mayor desolación, algunos
de éstos, alumnos de la Escuela. El jefe de la casa, esposo y padre de
los infortunados, estaba preso en la cárcel deRosario. Esta era la causa
de la mala situación porque atravesaban.
La comisión de Madres advirtió, sin mayor esfuerzo que el único
medio de salvar ese pobre hogar en derrumbe, era conseguir la libertad del padre,
para con él reconstruir la viviendas que en épocas mejores, la
habrán soñado llena de luz, vida y esperanza.
Se recurrió al perdón, que la fe de los hombres admite, aplicada
por los Gobernantes, y fue asi que en ocasión de las fiestas julias,
solicito del Interventor Nacional, el indulto del procesado. Invocó para
ello la misión que se han impuesto en la vida escolar, describíendo
con palabras del alma, este cuadro de horror y de miseria, para manifestar por
último, que consideraban el petitorio, dentro del marco de protección
que guian sus actos.
El Señor Interventor Nacional, compenetrado de tan elevados sentimientos,
no podía deshoir la súplicas de madres tan dignas y bienhechoras
y las ha satisfecho con una resolución favorable. Indultó al procesado
mandando ponerlo en libertad.
Posiblemente esta crónica resienta la modestia de las dignísimas
señoras que forman la Comisión que nos ocupa, pero si la pluma
sirve a veces para censurar la inercia y la indiferencia con que muchos pueblos
contemplan estos hechos, justo es que este alto ejemplo reciba nuestro elogio
y nuestro aplauso.
A imitarlo pues, es un elevado rasgo de madres que, por venir de ella, lleva
todo el impulso y la inspiración de que solo ellas son capaces.