Historia
Año 1958 - Conflicto eléctrico
Actualización:
20-06-2006 11:43
La Prensa, Buenos Aires - jueves, 2 de enero de 1958
Acerca de los Aumentos en Máximo Paz de las Tarifas de
Electricidad
Rosario (Santa Fe) - Relacionado con el conflicto que surgiera en la localidad de Máximo Paz, entre la Compañía de Electricidad del Sur Argentino Sociedad Anónima y la población, a raíz del aumento de las tarifas por el suministro de energía eléctrica, la empresa se dirigió al comisionado interventor del municipio para solicitar que se deje sin efecto la resolución número 156, que derogó los aumentos.
Señala que la situación deficitaria de la compañía, agravada por la falta de pagos de factura por parte de los consumidores, "hacen que esta cuestión no pueda resolverse con actitudes de un ritualismo formalista". Afirma luego que los aumentos de referencia están destinados a solventar las mejoras de salarios y beneficios sociales del personal, los cuales fueron impuestos a la empresa y que "no podrá efectuarlos hasta tanto se restablezca lo dispuesto por la resolución 147 y que los usuarios paguen las facturas respectivas".
La empresa concesionaria solicitó, además, a los ministros de comercio e industria, del interior y de trabajo y previsión, como también al interventor federal para que intercedan a fin de hallar una solución al estado de cosas creado.
La Capital, Rosario - 16 de enero de 1958
CASTELLANOS
Fue intervenida por la comuna la usina eléctrica
ZENÓN PEREYRA. 15. - El delegado interventor, ante el pedido popular, suscripto por más de trescientos vecinos y la expresión de anhelo unánimemente sancionada por la asamblea general de la Sociedad Cooperativa Limitada de Electricidad de ésta, decretó la intervención de la Usina de Luz Eléctrica y Fuerza Motriz, con el propósito de establecer la normal prestación del servicio público y privado.
Desde hace más de cinco meses el principal motor ha sufrido desperfectos, sin que la empresa concesionaria resolviera el problema, pese a las gestiones que, en tal sentido, se hicieran ante la misma, por diferentes conductos, situación que trajo aparejados incalculables perjuicios a la población.
Es de esperar que las autoridades de la intervención federal en la provincia aprueben tan acertada medida, dispuesta por la comuna a fin de que, dentro de la brevedad posible, la población vuelva a recibir los beneficios del servicio público y privado de luz y fuerza motriz.
CONSTITUCIÓN
SIGUE SIN SOLUCIÓN EL CONFLICTO DEL PERSONAL DE LA USINA DE M. PAZ
MÁXIMO PAZ, 15. - Sigue sin solución el conflicto provocado por el personal de la usina local perteneciente a la Compañía de Electricidad del Sud Argentino, concesionaria del Servicio de Alumbrado Público y privado. Esta actitud ha sido adoptada por haber dejado la citada sociedad de abonar los aumentos de salarios debido a que la comisión de fomento no le autorizó la aplicación del decreto nacional Nº 23.131, que establecía el aumento de las tarifas eléctricas.
Hoy se produjo el paro de 12 horas que sumado al de 24 de mañana importará la carencia de energía eléctrica por 36 horas seguidas. Se hallan en ésta el secretario administrativo del Sindicato de Luz y Fuerza de la zona de Paraná con asiento en Baradero y los vocales señores Luis Ruiz y Cecilio Novoa.
Ayer se conoció la resolución de la compañía, que no acepta la propuesta de la comuna y solicita que se le autorice el aumento de tarifas para que luego se inicien las tratativas. Ante tal actitud, la Comisión Popular convocó a los vecinos a una asamblea que se efectuó frente a la comuna, durante la cual hablaron el presidente del citado organismo, señor Ramón Justribó; el doctor José H. Boglioli, y el interventor comunal, quien, entre otras cosas, dijo que había sido llamado por el ministro de Gobierno de la provincia a fin de solucionar el conflicto existente.
Al mismo tiempo han enviado telegramas a las autoridades nacionales y provinciales las siguientes entidades: Centro Comercial, Industrial y de Propietarios; la Comisión Popular Defensa de las Tarifas Eléctricas; Centro Socialista; Partido Demócrata Progresista; Partido Demócrata Cristiano; Unión Cívica Radical del Pueblo; Unión Cívica Radical Intransigente; Sindicato Único del Trabajo Rural y Estibadores y Centro de Empleados de Comercio.
La Tribuna, Rosario - 16 de enero de 1958 - Página 1
"El Pueblo Quiere Luz"

He aquí dos aspectos del "grito de Máximo Paz", conque el vecindario de esa población del departamento Constitución, reclama contra los reiterados "cortes de energía" y por la entrega al pueblo de la usina si los servicios no se prestan eficientes y baratos. Nótese que fraternizan ancianos, jóvenes, mujeres y hasta niños. El cura párroco figura entre los asambleístas. En círculo, uno de los oradores de la entusiasta asamblea. (Inf. pág. 3).

Página 3
Se ha Reactualizado el Pleito Eléctrico
RESISTEN UN "CORTE" DE 36 Hs. EN MÁXIMO PAZ
MÁXIMO PAZ 16 (C.) - El movimiento popular iniciado en Máximo Paz y del que ampliamente ha venido informando LA TRIBUNA, continúa firme en procura de una justiciera solución. Como se sabe, la aplicación del decreto nacional Nº 23.131/56, es resistido por los usuarios, quienes sostienen que no corresponde la aplicación en este distrito por existir un contrato en vigencia, que no permite el aumento de tarifas por los motivos que fundamentan el decreto.
LOS AUMENTOS
La compañía prestataria del servicio ha dejado ahora de abonar los aumentos concedidos al personal de la usina, aduciendo que no lo harán hasta tanto la comisión de fomento la autorice a elevar las tarifas.
El personal de usina se ha declarado en huelga, iniciando paros que comenzaron el día 13, con tres horas, luego con seis, ayer de 12 y unidas a las 24 horas del corte de hoy, formarán un total de 36 horas corridas sin energía eléctrica.
Mientras tanto el interventor, señor Juan López, promovió la reunión que en los considerandos del decreto de anulación de tarifas, proponía a la compañía.
La misma se realizó el lunes por la tarde en el local de la comisión de fomento con participación del interventor comunal y sus asesores, el señor Alberto Robledo, gente de la compañía con asiento en San Nicolás y el señor R. Cañette de la superintendencia del servicio eléctrico. La sesión se prolongó por más de 4 horas y durante la misma se propuso a la concesionaria los siguientes puntos: 1º Que la compañía pague los salarios al personal de la usina de Máximo Paz, para que éste levante el estado de huelga. 2º Que la compañía inicie el cobro de los recibos atrasados por la prestación de servicios privado y público, con las tarifas anteriores, sin aumento, por no estar ellos autorizados por la comisión de fomento. 3º Que la prestataria del servicio permita una inspección contable para verificar si son justificados los aumentos pretendidos por la compañía, y 4º Con estos elementos iniciar las tratativas.
Para solicitar parecer al directorio con asiento en la Capital Federal, la representación de la compañía solicitó plazo para determinar.
ASAMBLEA
Se efectuó una asamblea popular, la que se vio muy concurrida, donde los miembros de la comisión popular y el interventor comunal explicaron a los asistentes, todas las novedades registradas.
La respuesta de la compañía fue desfavorable. Pretende la misma que se autorice el aumento y luego iniciar las tratativas. Al conocerse la resolución la comisión popular convocó al pueblo para informarlo y arbitrar medidas. Eran las 18.30. El comercio cerró sus puertas y el público concurrió frente al local de la comisión de fomento, demostrando con ello su unidad y firmeza en defensa de los intereses colectivos.
En primer término usó de la palabra el presidente de la comisión popular, señor Ramón Justribó, quien informó sobre la respuesta de la compañía, dando lectura luego a la copia de los telegramas que fueron elevados a las autoridades provinciales y nacionales por instituciones locales y partidos políticos reconocidos, pronunciándose casi todos ellos en favor de la intervención de la usina local.
El público pidió y aplaudió esta medida.
INTERVENDRÁN
Luego habló el secretario, doctor José H. Boglioli, y por último, lo hizo el interventor comunal, quien explicó que había sido llamado a Santa Fe por el señor ministro de Gobierno, que se aprestaba a partir, y que creía que su viaje sería decisivo para el conflicto eléctrico de Máximo Paz. Que no sabía qué surgiría de la conversación a mantener con el ministro, pero que si volvía de Santa Fe siendo aun interventor y, de no haberse puesto solución a la huelga, procedería de inmediato a intervenir la usina local, no permitiendo que se cumpliera el corte de 36 horas.
LA SITUACIÓN HOY
MÁXIMO PAZ, 16. (por teléfono). - Esta mañana continuaba insoluble el diferendo planteado entre la comisión popular de Máximo Paz que entiende en el problema del servicio eléctrico y las autoridades de la intervención federal.
Los integrantes del organismo popular expresaron a un cronista de LA TRIBUNA que días pasados fue intimado el delegado interventor de la comuna, por el ministro de Gobierno, profesor Adelmo Montenegro, para que haga efectivo el aumento de la tarifa eléctrica o en su defecto facilitara esa medida presentando su renuncia al cargo.
El interventor comunal, que en principio estaba autorizado para ejercer la intervención en la usina, fue notificado en la capital de la provincia del cambio de criterio con lo que se agudizó el conflicto.
Esta mañana se inició alrededor de las 10, una nueva concentración en la plaza pública de la que participaron comerciantes, industriales, vecinos y entidades populares - estas últimas con carteles que expresan solidaridad hacia el interventor Jesús López y repudio al proyecto de aumento de tarifas, tales como "¡Afuera con el imperialismo!". Al mismo tiempo el subsecretario del Ministerio de Gobierno, señor Procello, se instaló en el local de la comuna desde donde ha citado, con la presencia del jefe de policía departamental, a numerosos dirigentes partidarios.
Los miembros de la comisión popular, también figuraban en la agenda de audiencias existiendo creciente expectativa por el giro que pueden tomar estos acontecimientos.
LAS PROPUESTAS DEL GOBIERNO
MÁXIMO PAZ, 16. (De nuestra corresponsalía). - Poco después de mediodía el subsecretario de gobierno de la intervención federal en la provincia recibió en audiencia a la comisión popular de este distrito para seguir considerando el estado del conflicto por el aumento de la tarifa eléctrica que se trata de aplicar. Las propuestas son:
1º) La intervención federal pagara en forma precaria el aumento de tarifas, bajo protesta, dejando librado el derecho del usuario alegar la inconstitucionalidad del decreto 23.131, lo que implicaría la vigencia del mismo.
2º) Se podría nombrar, también, una comisión especial integrada por un representante de la comuna, un representante de la empresa concesionaria del servicio público de electricidad y un representante de Agua y Energía de la provincia.
RECHAZO DE LAS PROPUESTAS
El clima de mitin popular anticipa el rechazo de la primera propuesta porque de hecho constituiría la opinión de la empresa y el rechazo de la segunda porque se conoce el criterio de Agua y Energía de la provincia partidaria del aumento, con lo cual en el caso de llegar a una votación quedaría aprobado el aumento. Las deliberaciones populares proseguirán a partir de las 14.
La Capital, Rosario - 17 de enero de 1958
CONSTITUCIÓN
SE BUSCA SOLUCIONAR EL CONFLICTO PLANTEADO EN LA LOCALIDAD DE M. PAZ
MÁXIMO PAZ, 17 (C.) - El subsecretario de Gobierno de la provincia, doctor Norberto Luis Prosello, enviado por la intervención federal con motivo del conflicto suscitado en esta población alrededor del problema del servicio eléctrico, conversó en el local de la comisión de Fomento con funcionarios oficiales, integrantes de la comisión de vecinos, obreros de Luz y Fuerza y diversos representantes de fuerzas vivas.
Se dispuso, finalmente, llevara a cabo una reunión el próximo lunes en la Casa de Gobierno de Santa Fe. De ella participarán representantes de la misión federal, una delegación de vecinos de Máximo Paz y funcionarios de la empresa prestataria del servicio eléctrico.
Por otra parte, la compañía de electricidad llegó a un acuerdo con los obreros, poniéndose así fin a los paros.
La Capital, Rosario - 19 de enero de 1958
Carácter trascendente adquiere el conflicto eléctrico de
Máximo Paz
MÁXIMO PAZ, 18. (Enviado especial). - La seria situación planteada en esta localidad, donde la prestación del servicio de energía eléctrica se halla en crisis, configura mucho más que un conflicto entre la población y la empresa concesionaria. En efecto; en la actitud enérgica del vecindario, así como en la conducta de las actuales autoridades comunales, deben verse claros síntomas del renacimiento del espíritu municipal, fuente de tanto bien para los pueblos, que un lago proceso de absorción centralista había anulado.
Saben los lectores de LA CAPITAL, gracia a la información remitida desde la corresponsalía de esta localidad, como se fueron desenvolviendo los hechos. Pero, a fin de que se formen una idea exacta, será útil reseñar lo ocurrido.
La cuestión tarifas
En febrero del año pasado la empresa concesionaria, Compañía de Electricidad del Sud Argentino, del grupo A.N.S.E.C., gestionó que se le autorizara un aumento de las tarifas para resarcirse de las pérdidas que experimentaba. Vista tal solicitud, el entonces delegado comunal, señor Nicolás Reyvet, dictó una resolución por la cual se disponía el aumento solicitado. Ante este hecho, se constituyó rápidamente la Comisión Popular pro Defensa Tarifas Eléctricas, la cual sostuvo la improcedencia de la medida, pues el contrato-concesión, cuyo vencimiento está fijado para el 1º de febrero de 1959, establece, en su artículo 11, que las tarifas podían ser revistas de común acuerdo entre las partes (comuna y empresa) hasta seis meses antes de que se entrara en el último periodo de cinco años. De no hacerse uso de esa opción
-consideraba el organismo popular- las tarifas debían quedar inalterables hasta la terminación del contrato. Este, por otra parte, expresa que sólo se traducirán en aumentos de tarifa las subas de precio que experimenten los combustibles y el crecimiento de las cargas sociales. No se prevé para nada el acrecentamiento de los sueldos. Así fue como el precio original de kilovatio-hora, de 30 centavos aproximadamente, ha llegado a ser de 92 centavos.
El decreto Nº 23.131/56
Aceptó el señor Reyvet el criterio de la Comisión Popular y dejó sin efecto su resolución sobre modificación de la tarifa, pero poco tiempo después la Dirección General de Energía de la provincia aconsejó el aumento de 42,2 centavos fijos en concepto de subas de salarios y de 2,05 centavos por retroactividad, este último durante 24 meses, basándose en el decreto nacional número 23.131/56, el cual, en su artículo 3º, dispone que los aumentos de sueldo del personal de las usinas de electricidad deben ser trasladados a las tarifas.
La Comisión Popular mostró su decidida oposición, sosteniendo, desde luego, como lo había hecho antes, la validez del contrato-concesión. Se remitieron notas al gobierno provincial y fue formándose en el pueblo la conciencia de que debía ser resistido el aumento. El señor Reyvet consultó al gobierno de la provincia, pero mediante telegrama de fecha 18 de julio de 1957 el ministro de gobierno, que lo era entonces el doctor Cima, ordenó al delegado comunal que autorizara el aumento.
Asambleas populares
Así la situación, se iniciaron las asambleas populares, presididas por el señor Reyvet, a quien el 1º de agosto le fue reiterada por el ministro Cima la orden de poner en vigencia la nueva tarifa, conforme al decreto nacional Nº 23.131/56. Pero el delegado comunal; solidarizado con el espíritu de resistencia vecinal, no la ejecutó y renunció al cargo.
Más de un mes tardó la intervención federal en la provincia en aceptar la renuncia, de modo que no se nombraba sucesor del señor Reyvet, y la comuna estuvo durante ese lapso a cargo del secretario, señor Rubén O. Lucatti, hasta que en septiembre se hizo cargo, en carácter de delegado interino, el contador de la Asesoría de Comisiones de Fomento, Señor Elbio Rubén Vilella.
Ocupación de la comuna
Con fecha 4 de octubre el señor Vilella dictó la resolución por la cual establecíanse los aumentos, de acuerdo con el decreto nacional, pero el señor Lucatti se negó a refrendarla.
Casi de inmediato, una asamblea de vecinos resolvía que no se pagaran los impuestos comunales ni las facturas de electricidad, lo que cumplió casi toda la población. Se produjeron actos hostiles contra la autoridad comunal y fueron pintadas en las paredes leyendas adversas al delegado interino, hasta que el 12 de noviembre ocurrió el sonado acontecimiento de la ocupación del edificio de la comuna. En esa oportunidad, alrededor de seiscientas personas suscribieron el acta, en la cual se invocaba el "ejercicio del poder soberano y goce de los derechos, privilegios e inmunidades inherentes al título de ciudadanos que les compete como habitantes de la Nación Argentina, ante la conculcación de derechos ejecutada por el señor interventor comunal", y resolvíase "reasumir el ejercicio del poder comunal, lesionado por los desaciertos e irregularidades del señor interventor".
Acto sedicioso quizás, "pueblada" si se quiere usar el término, lo cierto es que el hecho interpretó el sentir del vecindario, decidido a defender lo que estima su derecho y sus fueros comunales.
Posición del actual delegado
Esto ocurría el 12 de noviembre, aunque con fecha 11 aparecía nombrado delegado comunal el señor Odilio Broto. Pero como la designación de éste halló resistencia, el 15 del mismo mes se le aceptó la renuncia. Y conforme a lo sugerido al ministro de Gobierno, señor Adelmo Montenegro, por una delegación de habitantes del pueblo, el nombramiento recayó en el actual delegado, señor Juan Jesús López, quien asumió sus funciones el día 19 y dictó de inmediato una resolución que anuló la dada anteriormente por el señor Vilella, fundándose en que la misma carecía de la firma del señor Lucatti y teniendo en cuenta que el artículo 35 de la ley Nº 2439 de comisiones de fomento, expresa que todos los actos de presidente y las comunicaciones deben ser refrendados por el secretario.
Los últimos hechos
La empresa concesionaria anunció que no pagaría al personal de la usina los aumentos de sueldo mientras no se cambiasen las tarifas, atento a lo cual los obreros resolvieron la realización de paros progresivos, que se llevaron a la práctica y se suspendieron luego, a la espera de un acuerdo. El gobierno provincial hizo gestiones para que la comuna resolviera la situación. Pero el señor López considera que sólo puede cumplirse el contrato-concesión, que no autoriza los aumentos de tarifa, y recuerda en apoyo de su decisión, que el artículo 153 de la ya citada ley de comisiones de fomento le impide dictar resolución en contrario. Dice ese artículo que, "en caso de intervención, los actos administrativos que el representante del Poder Ejecutivo produjere en el desempeño de sus funciones serán válidos si se ajustan a la Constitución, a esta ley y a las ordenanzas municipales que no sean incompatibles con aquéllas".
Perspectivas inciertas
Por lo tanto, existe la impresión de que no habrá arreglo y que en la reunión que el lunes se efectuará en la Casa de Gobierno (como lo anunció LA CAPITAL en su edición de ayer sábado) no serán aceptadas las fórmulas propuestas por el subsecretario de Gobierno de la provincia, doctor Norberto Luis Prosello, quien estuvo en el pueblo a fin de tratar de resolver el problema.
El delegado comunal sigue firme en su posición, y no piensa renunciar, pues considera que está cumpliendo su deber, y el vecindario, representado en gran parte por la Comisión Popular, lo acompaña en esa actitud, al mismo tiempo que manifiesta su propósito de oponerse a cualquier funcionario que decida declarar en vigor los aumentos.
Mientras tanto, vuelve a pensarse en la Cooperativa de Electricidad, que se constituyó cuando iba a licitarse la concesión, la que fue otorgada a la actual prestataria, pese a que aquélla ofrecía mejores condiciones. De ahí que en el vecindario haya existido siempre rencor hacia la empresa, cuyas pérdidas de ahora, según el sentir popular, nada significan ante los grandes beneficios recibidos anteriormente, a raíz de una concesión que se estima fue otorgada de manera poco clara.
La Capital, Rosario - 21 de enero de 1958
CONSTITUCIÓN
AUTORIZAN A LA COOPERATIVA DE M. PAZ A PRESTAR EL SERVICIO DE ELECTRICIDAD
MÁXIMO PAZ, 20. - A invitación de la Comisión Popular Estudio de Tarifas Eléctricas, estuvo en esta localidad el asesor de Cooperativas y miembro de la comisión investigadora del grupo Ansec, doctor Jorge del Río. Por tal motivo se realizó un acto en la sala del cine La Opera, iniciándose el mismo con la lectura de las propuestas dejadas por el subsecretario del Ministerio de Gobierno, doctor Norberto Luis Boglioli, las que fueron leídas por el secretario de la Comisión Popular, doctor José Boglioli. Luego, el doctor Alejandro Mareque presentó al doctor del Río, quien durante su disertación tuvo palabras de condenación para las empresas que -dijo- desprestigian a las buenas compañías extranjeras y aconsejó a la población no ceder ante los requerimientos de la sociedad de electricidad.
Acto seguido, el interventor comunal leyó la siguiente resolución: "Concédese a la Cooperativa Ltda. de Luz y Fuerza Eléctrica de Máximo Paz, por decreto número 219 de fecha 9 de septiembre de 1935 e inscripta en la Dirección Nacional de Cooperativas con fecha 5 de julio de 1935 bajo el Nº 549, la autorización necesaria para la prestación del servicio público de electricidad en jurisdicción de la comisión de Fomento de Máximo Paz".
Finalmente, el presidente de la Comisión Popular pidió la opinión de la asamblea para resolver el criterio a seguir en cuanto a la contestación que en el día de hoy la comisión de vecinos que viaja a Santa Fe deberá dar a las autoridades de la intervención federal. Los asistentes al acto se pronunciaron en favor del rechazo de las propuestas provinciales.
La Capital, Rosario - miércoles, 22 de enero de 1958
CONSTITUCIÓN
PROVOCA QUEJAS LAS NUEVAS TARIFAS DE
ENERGÍA ELÉCTRICA
VILLA CONSTITUCIÓN, 21. - Las autoridades del Centro Comercial, Industrial y de Propietarios de esta ciudad, en conocimiento de que en forma sorpresiva la Compañía Concesionaria de Electricidad había puesto en vigencia un nuevo aumento en las tarifas eléctricas, se interesó por conocer concretamente la causa que motivó tal medida. Logró informarse que con fecha 28 de agosto próximo pasado, la Municipalidad de acuerdo con una autorización emanada de la Dirección General de Energía de Santa Fe, había acordado a la empresa concesionaria el aumento de las tarifas a partir del mes de junio último.
Esta medida ha sido recibida por los vecinos con muestras de desagrado, no obstante las reiteradas quejas que se venían haciendo, desde hace mucho tiempo, no sólo por el elevado precio de la tarifa sino también por el servicio deficiente.
Por otra parte, el Centro Comercial y otras entidades de la ciudad realizan gestiones a fin de que el nuevo aumento, el segundo durante el año pasado, quede sin efecto. También existe en un sector de la población el propósito de realizar una reunión para considerar tal situación.
La Prensa, Buenos Aires - 23 de enero de 1958
En Máximo Paz Proveerá Energía Una Cooperativa
Ha sido facultada por las autoridades locales para prestar
ese servicio
Rosario (Santa Fe) - En el cinematógrafo La Opera, de la localidad de Máximo Paz, se realizó una asamblea a la cual asistió el asesor de cooperativas y miembro de la comisión investigadora del grupo ANSEC, doctor Jorge del Río, especialmente invitado por la Comisión Popular pro Estudio de Tarifas Eléctricas de Máximo Paz.
En el transcurso de la asamblea se hicieron conocer las propuestas del subsecretario del Ministerio de Gobierno, sobre las que informó "La Prensa" en su edición del 17 del corriente. Consistían, en su parte más importante, en que la intervención federal se haría cargo en forma precaria del aumento de tarifas solicitado por la empresa local que presta el servicio de electricidad y que pertenece al mencionado del grupo ANSEC. Por su parte los vecinos podrían alegar la inconstitucionalidad del decreto del gobierno nacional Nº 23131 de 1956, que autoriza los recargos de tarifas sujetos a reajustes posteriores.
Durante el desarrollo de la reunión habló el doctor Del Río, quien entre otras cosas dijo que la actitud de algunas empresas "desprestigia a las buenas compañías extranjeras" y alentó a los vecinos para que mantuvieran su actitud de oposición a las exigencias de la empresa.
Luego el Interventor en la Municipalidad dio lectura a una resolución por la que se concede a la Cooperativa Limitada de Luz y Fuerza de Máximo Paz la autorización para "la prestación del servicio público de electricidad en jurisdicción dela comisión de fomento de Máximo Paz". Finalmente se resolvió que la comisión que deberá viajar a la ciudad de Santa Fe haga conocer el rechazo de las propuestas del Ministerio de Gobierno.
País Unido - 27 de enero de 1958
Ya Empiezan a Sublevarse los Pueblos Contra los Piratas
MÁXIMO PAZ: PEQUEÑO PUEBLO, GRAN EJEMPLO
El tren recorre lentamente el sur del la provincia de Santa Fe. El paisaje en su monotonía muestra sin embargo el desarrollo de la fértil zona agropecuaria. Lentamente nos acercamos a nuestro destino; Máximo Paz un pequeño pueblito de unos 3.000 habitantes, perteneciente al departamento de Villa Constitución. Por fin llegamos. Oscurece. La primera impresión que nos produce el pueblo es la indeferenciación a que nos tiene acostumbrados los relatos sobre las villas del interior del país. La calle principal, centro de toda la actividad comercial, la iglesia y la comuna marcando el centro mismo del poblado. Y allí mismo la infaltable plaza. Pero hay algo que de entrada nomás le dice al forastero que está sucediendo algo extraño: dos enormes carteles que dicen respectivamente: "Abajo el imperialismo" y "El pueblo apoya al interventor".
Resolvemos encarar el problema como si nada supiéramos respecto al mismo. Comenzamos a conversar con la gente del pueblo. Nos damos a conocer como periodistas porteños. El diálogo se hace más rápido y ameno. Todo el mundo sabe y todo el mundo informa.
ansec: raíz del problema
La eclosión comenzó con la resolución de la usina perteneciente al grupo ANSEC de aumentar las tarifas del servicio en noviembre de 1957. La población cansada de los abusos de la empresa, salió a la calle y tomó la comuna. Para ello se formó una comisión de vecinos, integrada por representares de todos los partidos políticos. Por rara casualidad faltó la representación de la UCR del Pueblo, cuyos dirigentes prefirieron seguir haciendo declaraciones "contra los males que nos dejara la dictadura" antes que adherirse a la medida popular. Algunos viejos vecinos de la zona, explican esa falta de adhesión recordando que uno de los dirigentes más conspicuos del Partido oficialista es el mismo que firmó el contrato con ANSEC hace más de veinte años. Entre los motivos de más peso que justifican la acción popular está el hecho de que el aumento de tarifa fue autorizado pro el señor Elvio Rubén Videla (Vilella), interventor "libertador" de la comuna. El pueblo con toda justicia le niega atribuciones para tomar una medida de esa naturaleza pues carece de representación, recalcando a la vez que por lo efímero de su mandato debe de abstenerse de tomar medidas de fondo.
el pueblo comienza a gobernar
Ante la reacción popular que repetimos, ocupó la comuna, la intervención de la Provincia designó nuevo interventor en la Comuna al señor Odilio Brotto. El pueblo no aceptó al nuevo interventor considerando con muy buen criterio que si lo que estaba en juego eran sus propios intereses, nada mejor que el mismo pueblo nombrase a quien los iba a defender. Para ello, la comisión de vecinos, al ser llamada por el interventor de la provincia, elevó una terna de nombres para que de ahí surgiese el nuevo interventor, designando la intervención federal al señor Juan López.
censura libertadora
Cabe destacar que el interventor provincial, ajustándose seguramente a las medidas de prescindencia emanadas del Ministerio del Interior, exigió que en esa terna no figuraran frondizistas ni peronistas. Aseguraba de ese modo el sueño tranquilo del Directorio de la ANSEC. Sin embargo, la UCR INTRANSIGENTE estaba al lado del pueblo en su lucha. Desde un comienzo sus hombres se hicieron presentes para alentar el justo reclamo popular. A su vez, el comité "HIPÓLITO YRIGOYEN" de la localidad, envió al titular del Gobierno de la Provincia el siguiente despacho telegráfico: "En gesta memorable para Máximo Paz el pueblo reasume el gobierno comunal. Solicitamos derogación del decreto 23131/56 y la nacionalización de la usina eléctrica local".
la pata de la sota
Pero en el fondo del asunto hay algo más que un simple aumento de tarifas. El pueblo de Máximo Paz sabe bien que cuando se firmó el acuerdo con la ANSEC se impedía el funcionamiento de una cooperativa creada en 1935. Los pobladores saben bien para qué y quiénes consumaron el negociado. De ahí su firmeza actual, que ha fructificado en el hecho concreto de que el interventor en la comuna, en defensa de los intereses populares haya autorizado la cooperativa que fuera demorada y boicoteada durante veintitrés años.
La situación actual es la siguiente: el gobierno provincial avala la situación de la empresa ANSEC y propone hacerse cargo del aumento de las tarifas en forma provisoria. El pueblo no acepta esta propuesta cuya única finalidad es dilatar indefinidamente el asunto hasta resquebrajar la resistencia del pueblo. El interventor comunal designado a propuesta de los vecinos, señor López, es llamado al despacho del interventor nacional en la provincia de Santa Fe, cuyo ministro de Gobierno, señor Montenegro, le solicita la renuncia pues afirma que ha perdido la confianza de esa intervención nacional. El señor López se niega a renunciar afirmando que en ningún momento solicitó para su desempeño la confianza de la intervención sino la confianza del pueblo de Máximo Paz y que hasta tanto quienes lo habían designado, es decir la comisión de vecinos, no se lo soliciten no renunciaría.
El pueblo dio pronto su respuesta. Se cerraron las puertas de todo el comercio y la población en pleno ocupó la plaza apoyando al interventor comunal señor López.
un ejemplo que cunde
El pueblo de Máximo Paz ya no está solo en su lucha. Todas las fuerzas progresistas del país hacen llegar su aliento al pequeño poblado del gran ejemplo. Del ejemplo que cunde debiéramos decir por las recientes noticias que llegan de distintos pueblos que han resuelto ellos también oponerse a la acción expoliadora de la ANSEC en la misma forma en que lo hiciera M. Paz.
No sabemos y quizá ello sea lo menos importante del asunto, cómo ha de terminar el conflicto. Sólo nos guiamos por lo positivo y lo concreto que ya vemos. Un pequeño pueblo de una provincia argentina ha encendido la mecha para terminar con los abusos del gran capital. Eso queda y prendera. Está cerca el momento en que todo el pueblo argentino haga suya en los hechos la defensa de sus propios intereses para que de una vez por todas la República comience a gobernarse por sí misma en su propio bienestar. Decimos que está cerca porque se aproxima el 28 de febrero, gran oportunidad para determinar con claridad una política de defensa de lo nacional y lo popular.
La Capital, Rosario - 26 de febrero de 1958
La intervención de la usina eléctrica disponen en M. Paz
MÁXIMO PAZ, 25 (C). - El interventor en la comuna local dispuso en la fecha y así lo comunicó al Ministerio de Gobierno, Justicia y Culto, intervenir la usina de esta población con el objeto de evitar los inconvenientes que provocaría la huelga resuelta para mañana a las 12, por el personal de la misma. Asimismo, requirió el asesoramiento de la Dirección Provincial de la Energía, para el normal desenvolvimiento del servicio de electricidad.
En nota por separado, el interventor comunal solicito a la intervención federal un préstamo por 150.000 pesos, para hacer efectivo el pago de los sueldos atrasados y mejoras al personal de la usina de electricidad, motivo del paro dispuesto por el mismo. Cabe señalar que desde hace cuatro meses no se abonan dichos haberes.
La solicitud fue resuelta favorablemente por la misión nacional, por decreto que lleva el número 2.006.
DIÓSE un comunicado sobre el conflicto
MÁXIMO PAZ, 25 - A raíz de no haberse solucionado aun el conflicto existente entre la compañía prestataria del servicio eléctrico y los trabajadores que desde hace más de tres meses no cobran salarios, ni el sueldo anual complementario correspondiente al año 1957, el Sindicato de Luz y Fuerza de la zona Paraná, dio a publicidad el siguiente comunicado:
"El Sindicato de Luz y Fuerza de la zona del Paraná hace saber a las poblaciones más abajo nombradas, que en virtud de no haberse solucionado aún el conflicto entre la compañía prestataria del servicio eléctrico y nuestros trabajadores de Máximo Paz, que hace más de tres meses que no cobran salarios, ni el sueldo anual complementario correspondiente al año 1957, ha resuelto: reiniciar en Máximo Paz, y por solidaridad a esa filial, en todas las usinas del grupo "Ansec" correspondientes a la jurisdicción de nuestro sindicato y existentes en la provincia de Santa Fe (Villa Constitución, Rueda, Godoy, Cepeda, Sargento Cabral y La Vanguardia), un paro total de actividades de 24 horas a partir de las 12 del día 26.
"Si al término del presente paro no hubiera aún solución, el día 28 se incrementará el paro por 48 horas, iniciándose como el anterior, a las 12 del mismo día 28 del corriente.
"Hacer únicos responsables de los perjuicios e inconvenientes que causen estas grave medidas a la empresa "Ansec" y autoridades intervinientes en este conflicto, que a pesar de llevar más de dos meses de tratativas no se ha encontrado la justa solución, llevando a los trabajadores de Máximo Paz a una situación social insostenible".
La Capital, Rosario - 27 de febrero de 1958
LA HUELGA DE LUZ Y FUERZA ORIGINÓ UNA MEDIDA
COMUNAL
CAPITAL FEDERAL, 26 (UP). - El grupo de empresas de electricidad que opera en el consorcio A.N.S.E.C. informó que al mediodía de hoy, tan pronto de inició la huelga dispuesta por el Sindicato de Luz y Fuerza de la zona del Paraná, en los servicios eléctricos de Máximo Paz, las autoridades comunales se presentaron en la usina de la localidad y se hicieron cargo de las instalaciones, en virtud de una resolución de las propias autoridades municipales -no convalidada por juez competente ni autoridades superiores- resolviendo la intervención de la usina.
"Lo irrazonable, injustificado y arbitrario de esa medida -agrega la A.N.S.E.C.- es tanto más incalificable cuanto que el gobierno de la intervención federal en la provincia de Santa Fe había dispuesto por decreto 2006 de fecha 24 del actual, otorgar a la comuna de Máximo Paz la suma de 150 mil pesos para abonar al personal en conflicto las sumas atrasadas que se les adeudaban, correspondientes a las mejoras de sueldos que el Ministerio de Trabajo y Previsión dispusiera con la resolución 160/56. Tan es así que inmediatamente de ser intervenida la usina, las autoridades municipales procedieron a pagar al personal las sumas atrasadas, con los fondos que tenían en su poder y que habían sido puestos a su disposición por la intervención federal de la provincia".
Finaliza la información señalando que la Compañía de Electricidad del Sud Argentino S.A., integrante del grupo A.N.S.E.C., se dirigió telegráficamente al presidente de la Nación requiriendo "su elevada intervención para reparar su atropello y restituir a la compañía las instalaciones de las que fue despojada en forma tan arbitraria e incomprensible".
Mundo Argentino - Nº 2456 - 26 de marzo de 1958
NO - VIOLENCIA EN MÁXIMO PAZ
por CONRADO EGGERS LAN
Tras un incierto viaje desde Rosario en un colectivo prehistórico, a través de basurales, villas miserias y campos labrados o no, llego a Máximo Paz. Este pueblo santafecino, que apenas pasa los siete mil habitantes, y cuya existencia con su nombre completo es ignorada en Buenos Aires hasta por el correo y los ferrocarriles, ha hecho hace pocos meses su entrada en la verdadera historia argentina -que no consta sólo de hechos militares-; la trascendencia del episodio que ha protagonizado la certifican los comentarios y críticas de que se lo ha hecho objeto desde la prensa extranjera.
Una vez que se atenúa la polvareda levantada por el colectivo y puedo ver dónde estoy (las características edilicias son las mismas de las de todos los viejos pueblos de provincia, especialmente del Litoral), cruzo la plaza, y luego de pasar por delante de la simpática iglesia y de un típico club social, doy con el local de la comisión de fomento, que constituye el asiento del poder comunal. Es algo tarde, y está cerrado. Pasa un chico y le pregunto por algún funcionario de la comuna.
- Véalo a López, el interventor -me responde-. ¿Ve esa confitería de enfrente? Vaya y pregunte por el "negro" López.
Voy, y no está; se halla en la usina, tomando posesión administrativa de la misma, tras haber decretado su intervención. Vuelvo más tarde, y ahora ha ido a la estación a buscar los diarios, pues también vende diarios en su confitería.
La tercera es la vencida, y poco después estoy charlando con Juan Jesús López, interventor comunal -que no es tan "negro" como lo pintan-, y con un estudiante de derecho; sus respuestas y datos, así como los obtenidos en otras conversaciones con gente del lugar (peluquero, mozos de café, hotelera, etc.) me permiten hacerme una composición del original estado de cosas que se ha creado en la localidad.
La historia se remonta al año 1939. Fue entonces cuando se decidió de una vez por todas licitar la prestación de servicios eléctricos en el pueblo. A pesar de que una cooperativa integrada por los principales comerciantes y pioneros del lugar ofrecía las mejores condiciones, con falsos pretextos la concesión fue otorgada por veinte años a la Compañía de Electricidad del Sur Argentino, del grupo A.N.S.E.C. No existe prueba alguna de que el entonces presidente de la comuna haya sido premiado por eso con 50.000 pesos, pero lo cierto es que la réplica de la población fue colectiva, y una caravana de coches y camiones, que incluía más de cuatrocientas personas, se llegó hasta Santa Fe para protestar la medida ante el gobierno provincia, mas sin el menor éxito. La gente retornó al silencio, aunque con la sangre en el ojo.
Ha pasado el tiempo, y no en vano. Todo lo que ha sucedido al país desde entonces, bueno o malo en su momento, ha sido provechoso para la madurez del pueblo.
En febrero del año pasado la Compañía gestionó ante el delegado comunal autorización para aumentar las tarifas, a fin de compensar los aumentos de salario que el último contrato colectivo de trabajo le exigía. Hasta entonces todos los aumentos de sueldos habían sido cubiertos por el fondo compensatorio otorgado por el gobierno nacional; al retirarse dicho subsidio, de acuerdo con el plan Prebisch, un decreto del gobierno provisional (23.131/56) autorizaba a trasladar dichos aumentos a las tarifas. Pero el caso es que esto chocaba con las cláusulas del contrato de concesión, que estipulaban lo contrario en forma terminante. Los derechos comunales entraban, pues, en pugna con los del Estado, que pretendía avasallarlos sin más, escogiendo empero para eso tiempos poco propicios. Cuantas veces se invitó a la Compañía a llevar el caso a la justicia federal, aquélla se negó, prefiriendo intentar otro tipo de soluciones; y, a pesar de las terribles pérdidas que aducía, igualmente se negó a vender.
La enérgica oposición de los vecinos a aceptar las nuevas tarifas decidió al delegado comunal a rechazar el pedido de la Compañía, quien recurrió al poder provincial, el cual a su vez conminó al delegado a resolver el aumento. Este alegó que no podía estar en contra de los intereses del pueblo, y renunció. Fue nombrado así un nuevo interventor, quien decretó los aumentos, pero el secretario de la comuna se negó a refrendar la resolución, lo que le hizo perder su valor legal.
Ante la solicitud del interventor las cosas cobraron un aspecto inusitado: el pueblo se levantó como un solo hombre y resolvió no abonar las facturas de electricidad ni tampoco los impuestos comunales.
Luego de varias asambleas populares llegó el 12 de noviembre. Ese día el comercio en pleno cerró sus puertas y el vecindario se dio cita en la plaza pública. A todo esto el nuevo interventor hacia dos días que se había ausentado de la localidad y no daba señales de vida. En un vibrante acto popular se resolvió tomar posesión del edificio de la comuna, lo que se verificó sin el menor gesto de violencia. La policía local franqueó las puertas. La presencia de gente de todos los partidos políticos y del cura del pueblo decía bien a las claras que era un asunto de autentico interés popular y no una mera maniobra preelectoral de grupos políticos. Seiscientas personas suscribieron un acta, en la cual se invocaba el ejercicio del poder soberano y goce de los derechos, privilegios e inmunidades inherentes al título de "ciudadanos" y resolvíase "asumir el ejercicio del poder comunal, lesionado por los desaciertos e irregularidades del señor interventor".
Informado el jefe de policía de Villa Constitución, acudió inmediatamente. La gente ya se había retirado a sus casas y sólo quedaban en el local de la comuna las ocho o diez personas a las que se había encomendado las mayores responsabilidades. El funcionario policial comenzó a gritar y a querer dar órdenes, pero halló ante sí a hombres bien plantados, y poco a poco la gente, atraída por el griterío, tornó a hacerse presente en el edificio y a colmar la plaza. El jefe de policía fue bajando el tono de su voz; en un momento dado tornó a envalentonarse y amenazó con traer dos ametralladoras, a lo que se le respondió que, mientras las ametralladoras estuvieran en la comuna, la gente se iría a sus casas, pero no iban a poder tenerlas allí toda la vida, y apenas las retiraran volverían a ocupar el edificio. El funcionario policial, convencido de la "testarudez" colectiva, optó por marcharse.
La intervención federal en la provincia procedió al nombramiento de un nuevo interventor -que no alcanzo a tomar posesión del cargo, pues los vecinos no lo aceptaron, insistiendo en que debía nombrarse a alguno que hubiera tomado parte activa en el movimiento- y, a la vez, inició un proceso por sedición a los seiscientos vecinos firmantes del acta. Todos los partidos políticos ofrecieron abogados defensores (entre éstos figuraba el actual vicepresidente electo), y finalmente el gobierno provincial, ante la presión popular, accedió a designar al señor Juan Jesús López, delegado comunal. El 19 de diciembre asumió sus funciones, y lo primero que hizo fue declarar nula la resolución que autorizaba el aumento de tarifas.
La compañía se abocó a una guerra de "solicitadas" y concluyó por negarse a pagar los aumentos de jornales al personal. Este, tras varios meses de gestiones infructuosas -mientras el gobierno de la provincia terciaba presionando al interventor comunal-, resolvió efectuar paros. El primero -de diez minutos, anticipo de uno de doce horas- fue suficiente. Una nueva asamblea popular decidió intervenir administrativamente a la compañía, con la anuencia del gobierno provincial -que en la última semana de febrero tornóse sensible, por fin, a la voz del pueblo-, el cual, además, dispuso una partida para cubrir los sueldos adeudados al personal de la empresa. El 26 de febrero se cumplió el acto -sin precedentes en nuestro país- de intervención de la compañía, marcando una fecha jubilosa en los anales de Máximo Paz. La medida ha permitido tomar contacto con los libros de la empresa y comprobar algunas irregularidades en el renglón "gastos", que explicarían el déficit que continuamente se alegaba.
Entretanto, una de las numerosas asambleas populares que tuvieron efecto -ahora todo se resuelve o refrenda en la plaza pública, como en el más democrático cantón de Suiza- dispuso acordar a la Cooperativa del lugar la autorización necesaria para la prestación de los servicios eléctricos. La Cooperativa, de la cual va formando parte poco a poco todo el vecindario, renace así con inusitados bríos; ya ha sido traída parte de los motores que le ha suministrado Agua y Energía de la Nación para dar cumplimiento al servicio, y sus gestiones prosperan con tanta agilidad, que prueban que a la fuerza popular no hay burocracia que se le oponga. Entre los fines de la Cooperativa figura, además, el fomento de la industria local, no sólo para acelerar el progreso del pueblo, sino también para combatir la actual desocupación transitoria y vagancia que crea la actual dependencia del ritmo de las cosechas.
Lo ocurrido en Máximo Paz puede ser tomado como un mero episodio pintores de aldea campesina al estilo Guareschi o Marcel Pagnol, pero hay detrás de eso algo más trascendente, cuyo peligro para la voracidad de los comerciantes sin escrúpulos morales ha vislumbrado muy bien la prensa extranjera en sus ataques: el despertar de la gente, que comprende por fin que no debe esperarlo todo de los gobiernos, sometiéndose pasivamente a sus arbitrariedades y colaborando así con sus injusticias, sino sacando fuerzas de su propia iniciativa, y especialmente de la solidaridad con el prójimo para llevar adelante una existencia sana y oponerse a todo lo que menoscabe la dignidad humana.
Esta gente no ha leído a Gandhi, y, sin embargo, está reviviendo en modestas proporciones -o sea, exactamente las proporciones necesarias para iniciar el gran triunfo- las doctrinas de solidaridad colectiva, no -colaboración y resistencia activa no- violenta con que el Mahatma logró la independencia de la India. El que el ejemplo haya cundido rápidamente -en distintos lugares de Santa Fe, Reconquista, Villa Constitución, B. Yrigoyen, etc.- demuestra que nuestro país está maduro para este tipo de movimientos, que el día que cobren su forma definitiva habrán de señalar un claro rumbo a los pueblos del mundo en la encrucijada actual de la historia.

Como resultado de un democrático debate realizado en la plaza pública, vecinos de Máximo Paz refrendan el acta de la resolución que tomaron, declarando caduca la autoridad del interventor municipal.

Esta vez en una sala cinematográfica, los vecinos resuelven no aceptar las imposiciones de la compañía de electricidad. La solución está en el sistema cooperativista.

El pueblo de Máximo Paz se vuelca en las asambleas públicas para resolver sus problemas. Demostración cabal de democracia con pleno ejercicio de los derechos populares.

El pueblo ha tomado, sin violencias de ninguna clase, el edificio del gobierno de la comuna. Abajo dice: "El poder comunal al pueblo".

Ahora los negocios comunales se resuelven más expeditivamente. El pueblo ha tomado riendas en el asunto trabajando sin dilaciones.