Historia
Año 2005 - Artículo Periodístico
La Capital on line - Año CXXXVIII - Nº 48792 - lunes, 27 de junio de 2005
GOLPE DE ENCAPUCHADOS
Robaron $ 31 mil en una casa rural
Máximo Paz.- Dos sujetos encapuchados encañonaron con sus armas a dos
productores agropecuarios y les sustrajeron 9 mil dólares y 4 mil pesos en
efectivo que guardaban en su casa. Después, huyeron con la camioneta Ford
Ranger 4x4 de las víctimas, pero la dejaron abandonada muy cerca de lugar.
Ocurrió a unos nueve kilómetros al noroeste de Máximo Paz y a 50 al sudoeste de
Rosario. Fue el viernes, aunque solo trascendió ayer. Eran alrededor de las 8.15
cuando Osvaldo y Raúl Lobotti, dos productores de 70 y 72 años,
respectivamente, se disponían a reparar una de las tranqueras de su campo.
Concentrados en la tarea, no advirtieron la llegada de dos individuos que,
encapuchados y portando armas, los obligaron a abandonar el trabajo y dirigirse
hacia la casa donde viven, muy cerca de allí.
Una vez en la vivienda, y sin ejercer violencia, los obligaron a revelar el lugar
donde guardaban el dinero, que consiguieron. Para huir, los ladrones utilizaron la
propia camioneta de los Lobotti, que un rato después dejaron abandonada en
camino de tierra que conduce a la vecina localidad de Bigand.
Un móvil policial que patrullaba la zona rural de Máximo Paz encontró la Ford
Ranger blanca abandonada, y tras establecer quienes eran sus propietarios se
dirigieron rápidamente a la chacra de los hermanos Lobotti, pero los delincuentes
ya se habían esfumado de la zona.
Al parecer, el dinero que ambos guardaban en un escondite de su casa
correspondía a una antigua venta de cereal que habían efectuado, además de otros
ahorros. Ayer, investigadores de la UR VI revelaron que trabajan con varias
hipótesis, pero que habría tres pistas firmes que podrían conducir al
esclarecimiento del hecho.
La zona donde viven los Lobotti, con una gran extensión, varios caminos rurales
que la entrecruzan y alejada de los centros poblados, se ha convertido en los
últimos años en un objetivo relativamente fácil para los delincuentes. La
imposibilidad física de patrullajes constantes por parte de la policía y las variadas
vías de escape con que cuenta la región -que se conecta hacia Bigand, Alcorta y
Bombal-, permiten la concreción de este tipo de hechos.